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Productores vs Comercio. El caso español

23/02/2017Tamberos y empresas lácteas españolas piden al Gobierno que el sector comercial acabe con los abusos. Una tensa relación que se repite en muchos países.

Papel mojado. En eso es en lo que parece que se ha quedado el Acuerdo para la estabilidad y sostenibilidad del sector lácteo, firmado en septiembre de 2015 por los ganaderos, la industria y la distribución, con el aval del Ministerio de Agricultura, para garantizar una rentabilidad suficiente a toda la cadena. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Alimentación

Apenas año y medio después, todo el sector se ha unido para denunciar los abusos por parte de la distribución ante la falta de un control efectivo de los compromisos adquiridos, reclamando al Gobierno que se tomen medidas y se sancionen las prácticas desleales, como la venta por debajo de costes.

Inlac, la interprofesional, que engloba tanto a los productores -están representados Asaja, Coag, Upa y las Cooperativas Agroalimentarias- como a la industria transformadora, a través de la patronal Fenil pide que la Agencia de Información y Control Alimentario (Aica), ejerza control de los desequilibrios en la cadena y evita las situaciones de venta por debajo de costes, que banalizan el producto.

Reuniones

Los representantes de Inlac se han reunido ya con la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, los grupos parlamentarios y las consejerías de Agricultura y Ganadería para denunciar "las claras asimetrías en el poder de negociación a lo largo de la cadena". Y es que, según sus datos, que mientras que las dos mayores empresas de distribución -Mercadona y Dia- controlan el 50% de la venta de leche en España, los cinco primeros productores lácteos apenas llegan al 35%.

El consejero delegado de Capsa (Central Lechera Asturiana) y presidente de Inlac, José Armando Tellado, explica que "lo que reclamamos es que, dado que el Ministerio tiene los precios de cesión -a los que la industria vende a la distribución- se controle esa información para impedir situaciones de abuso y se venda por debajo de costes". Según el máximo representante del sector, el problema se agrava porque los distribuidores manejan los márgenes a los que venden tanto las enseñas del fabricante como las de marca blanca, que se comercializan siempre mucho más baratas, y que han pasado de tener una participación del 20% al 60% del mercado a final del pasado ejercicio.

Según los datos de Nielsen, las enseñas de la distribución están vendiendo el cartón de leche a un precio medio de 0,59 euros -hay casos, sin embargo, mucho más baratos-, mientras que las del fabricante se comercializan a 0,74 euros. Inlac mantiene, no obstante, que no se trata de un problema de precios sino de control de los costes para impedir situaciones de abuso.

En el acuerdo de sostenibilidad, los ganaderos se comprometieron a promover la constitución de organizaciones de productores y la fusión de cooperativas para reforzar la capacidad de negociación y su participación en los beneficios de la cadena; la industria aseguró, igualmente, que iba a "aplicar en sus contratos, precios y volúmenes de compra que contribuyan a la sostenibilidad" y la distribución, prometió establecer contratos a largo plazo con las industrias proveedoras y "valorizar la leche y los productos lácteos" evitando su uso como productos reclamo y su banalización.

Productos lácteos sostenibles

Uno de los puntos claves es el logo PLS, que identifica a los Productos Lácteos Sostenibles, como una puesta en valor para la consumidores del producto. "El sello está muy bien, pero todo aquel que lo use, debe cumplir una serie de requisitos que ahora mismo nadie vigila si se están o no siguiendo, con lo que carece de garantía alguna", insiste el presidente de Inlac.

Las conclusiones de un informe sobre la distribución elaborado por la consultora Prodescon ponen de manifiesto que el 50% de la leche líquida que se vende con marca blanca, se comercializa en condiciones desfavorables para la sostenibilidad, algo que, según Inlac, pone de manifiesto la existencia de asimetrías y desequilibrios en el poder de negociación entre productores y transformadores con la distribución.

Consciente de la problemática, el Ministerio de Agricultura se ha puesto ya a trabajar en una mejora del sello, además de abrir un periodo de consultas para obligar a identificar el origen de la leche, en línea con las regulaciones de los países europeos competidores más próximos, como Francia o Portugal. El problema de fondo, sin embargo, es cómo controlar la venta por debajo de costes sin provocar un conflicto con la Comisión Nacional de la Competencia, contraria a cualquier movimiento que influya en una posible fijación de precios.

La distribución, por su parte, se defiende y niega que haya ningún tipo de problema, y mucho menos que se esté banalizando el producto. "Estamos muy sorprendidos por la reacción de Inlac porque existe un protocolo de trabajo para poner de manifiesto cualquier tipo de problemática y no lo han hecho", asegura Ignacio García Magarzo, director general de la patronal Asedas. Y en la misma línea se pronuncia también Aurelio del Pino, presidente de Aces. "Se está respetando el acuerdo firmado", asegura. Desde Anged, la patronal de los híper, se insiste por su parte en que están poniendo en valor el producto.
 
Foto archivo

Fuente: www.eleconomista.es
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