Noticias


Cuando los efluentes son oportunidad

La experiencia en “San Jose” de los Vionnet en Villa María para gestionar los efluentes.

Cuando los efluentes son oportunidad

En el tambo de la familia Vionnet aprovechan los residuos orgánicos de su tambo estabulado para mejorar los lotes. “En dos años ya estamos viendo respuestas interesantes”, asegura Federico Vionnet.

Para ello implementaron en Villa María un sistema de gestión de efluentes basado en un tornillo separador. Este desarrollo forma parte de un plan de inversión estratégico diseñado para transformar su anterior modelo productivo a cielo abierto en un esquema de confinamiento total.

La familia tiene sus raíces en la inmigración suiza de finales del siglo XIX, establecida inicialmente en Esperanza. Con el cambio generacional, una rama de la familia trasladó su actividad a la cuenca cordobesa donde hoy, bajo la firma Monthey S.A., gestionan un rodeo de 930 vacas en ordeñe con una media de 34 litros por animal durante el último año. La proyección inmediata contempla alcanzar las 1.300 vacas en producción. “En 2010 implementamos el dry-lot y luego, en 2022, comenzamos a visitar tambos que ya habían instalado galpones. Una de las incógnitas a resolver era cómo íbamos a manejar los purines, sabiendo que nuestro objetivo apuntaba a mejorar nuestros campos”, relata Federico Vionnet, gerente general de la firma. “Finalmente nos decidimos por galpones de compost de 300 vacas cada uno. El primero comenzó a funcionar en 2024, el segundo se inaugurará en treinta días y el tercero está proyectado hacia el 2028. Para estos tres bloques implementamos un sistema de tornillo: barremos el estiércol de la pista y lo conducimos por tubos subterráneos de tipo cloacal hacia una fosa de recepción, desde donde una bomba lo succiona hacia el tornillo”.

El separador de efluentes funciona mediante un principio de compactación mecánica contrapuesta que divide el residuo bruto en dos fracciones bien diferenciadas. “El sólido lo dejamos estacionado unos 90 días y lo reutilizamos para fertilizar los lotes. Por su parte, el líquido que sale del tornillo termina en una laguna donde se recircula parcialmente para reimpulsar la bosta y evitar el uso de agua de napas. Más adelante, la idea es aprovechar esa laguna en un sistema de fertirriego, ya que el volumen que se recicla es mucho menor al que se genera”, detalla el gerente.

El proyecto para gestionar los efluentes fue llevada a cabo por la especialista Karina García mientras que Forceres –una empresa que se especializa en el diseño, construcción y gestión de sistemas para el tratamiento de efluentes–, se encargó tanto de la impermeabilización de la laguna de efluentes como de la recuperación del agua de lluvia.

La evolución y degradación de los suelos (clasificados como III, IV y V) representaba una preocupación central para la empresa debido al proceso de intensificación. “Una de nuestras inquietudes era la sustentabilidad del modelo, porque con los fertilizantes sintéticos la veníamos corriendo de atrás; teníamos miedo de que la tierra se empezara a deteriorar”, advierte Vionnet.

Los resultados agronómicos validaron la inversión: “En estos dos años ya estamos viendo respuestas interesantes en los lotes. Lo primero que se eleva fuertemente es el fósforo, pasando de 20 a 30 ppm en dos años. También empezamos a observar pequeños aumentos en la materia orgánica”.

El sistema completo de efluentes representará el 20% del presupuesto total asignado a los tres galpones terminados, cifra que asciende a una inversión global de 2,5 millones de dólares. Al operar actualmente con una sola nave, la capacidad instalada se encuentra subexplotada. “En la actualidad el sistema está trabajando a un tercio de su potencial. El tornillo prensa trabaja no más de dos horas por día”, aclara.

En San José, el residuo orgánico dejó de ser un problema ambiental para convertirse en un recurso clave. “Además de leche, la vaca produce bosta, que tiene un enorme valor. No aprovecharla es un despropósito porque los campos terminan rindiendo mucho más”, concluye Vionnet. “A la hora de pensar el diseño hay que recorrer establecimientos. Hay muchos sistemas que parecen idénticos en los papeles, pero que operativamente funcionan distinto. Hay que apoyarse en el conocimiento de quienes ya dieron un paso adelante, porque existe una curva de aprendizaje que, cuanto más se analiza, menos errores económicos cuesta”.

Compartir:

https://www.infortambo.com/ - ®2026 Todos los derechos reservados