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En enero ’22, la venta de lácteos presento un alza del 2,4%

En enero ’22, la venta de lácteos presento un alza del 2,4%

En enero ’22, la venta de lácteos presentó un incremento promedio de 2,4%. Con un alza destacada en el caso de productos tales como leche, leche en polvo descremada y manteca.

Los datos surgen del último informe realizado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), a partir del relevamiento realizado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

«Se observa así un volumen de ventas inferior un 2,4% en productos y 3,8% en litros de leche equivalentes respecto a igual mes del año anterior», mencionó la OCLA.

También puede observarse, analizando por grupo de productos (cuadro de abajo), una recuperación importante en leches fluidas (sobre todo no refrigeradas) y una fuerte caída en leche en polvo entera y también en quesos, fundamentalmente los quesos blandos que son los de mayor importancia relativa en el rubro. Continúa la recuperación en las ventas de leches saborizadas y también de yogures que, a pesar de continuar con tendencia histórica declinante, recuperan algo de las bajas sufridas durante la pandemia.

Según indicó la OCLA en sus informes, «cabe aclarar que la Resolución 230 captura alrededor del 80% de las ventas totales, quedando fuera ventas que posiblemente puedan tener un comportamiento inverso al descrito en el cuadro. Además, en escenarios como el actual donde hay un fuerte deterioro de los ingresos reales de la población, hacen que proliferen las “ventas informales” que obviamente ninguna estadística puede registrar y además han crecido fuertemente productos que por precio sustituyen el consumo de lácteos, como rayados, bebidas con lácteos, y otros similares».

«Las diferencias que podemos observar entre las estadísticas de ventas de la Resolución 230 (a la baja) y el Consumo Total que arroja el  Balance Lácteo (entre estable y una leve suba) puede deberse a diversos factores que cabe la pena mencionar para profundizar su análisis: 1) Una sobrestimación de la producción, sobre todo en algunos rubros que sabemos fueron fuertemente afectados por el efecto pandemia/cuarentena (masa para mozzarella), 2) Un incremento más que significativo en las ventas de aquellas industrias que no releva la Resolución 230 (la misma abarca unas 46 empresas, ¿entre el 75 y 80% de la producción total?), 3) Una subestimación del volumen exportado que obviamente incrementa el destino hacia consumo doméstico (recordemos que el consumo, en el Balance Lácteo es el único ítem que surge por diferencia respecto a las otros variables), ya que INDEC refleja las exportaciones efectivizadas y por cuestiones de las demoras en las exportaciones debido a problemas logísticos muchos productos que se cuentan como exportados en lo que informa la industria, están en sus depósitos y no son registrados por las exportaciones efectivas de INDEC, y 4) en base a lo anterior, alguna diferencia en los stocks», refirió el Observatorio.

Los especialistas comentaron también que en los dos gráficos siguientes se presentan las ventas (en miles de litros) de enero de cada año de leche fluida (refrigeradas y no refrigeradas), donde se puede ver por un lado el descenso generalizado en la venta de leches fluidas (al menos las que captura la Resolución 230), con una recuperación este año luego de la fuerte caída del año pasado y además como van creciendo en participación las leches no refrigeradas en detrimento de las leches refrigeradas.

Según el trabajo también «se ve cómo productos como las leches saborizadas o chocolatadas, que presentan una muy alta tasa de crecimiento en enero 2022 (29,5%), es sólo por efecto de comparar con años muy bajos, donde las ventas fueron extremadamente bajas, ya que se continúa con la tendencia de caída de esta categoría. Situación muy similar presentan en el gráfico que le sigue, los yogures, postres y flanes».

A pesar de los comentarios, respecto al cuidado que hay que tener al analizar las bajas y subas de ventas de los diferentes productos en el período actual, lo que es contundente es que las ventas y por ende el consumo, presentan en los últimos años una tendencia a la baja en general y una primarización del mismo (productos más básicos: leches fluidas no refrigeradas, quesos al peso de segundas y terceras marcas y yogures bebibles de litro) en detrimento de aquellos productos de mayor valor agregado y por ende económico que obviamente afectan el mix de ventas de la cadena de valor láctea.

Esta situación sin duda se da por un fuerte deterioro de los niveles de ingresos reales, fundamentalmente de los segmentos medios de la pirámide de ingresos, lo cual al margen de reducir el volumen de consumo, afecta el valor del mix de ventas haciendo que se facture un menor valor en las ventas internas, que claramente reflejamos en los análisis de la cadena  de valor cuando mencionamos los bajos valores del VLE Mercado Interno en dólares respecto a otros países (que sería aún menor de no existir el fuerte retraso cambiario actual).

Obviamente que el “control de precios”, agudiza el proceso de menor recaudación de la cadena y que seguramente desemboque, debido al menor incentivo, en un estancamiento de la producción, incluso caída si no se revierten herramientas como estas que nunca surtieron el efecto buscado, al menos el manifestado y no se profundiza el control de la marginalidad, que genera una fuerte competencia desleal y tira hacia abajo todos los precios de la cadena.

Evolución mensual de las Ventas en el Mercado Interno por grupo de productos

Evolución de las Ventas en el Mercado Interno en base a productos totales y tomando como Base = 100 enero de 2018

Buenos Aires, 27 de marzo de 2022

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