Los datos oficiales confirman que el derrotero de la producción ha sido notable con 11,31% acumulado en los primeros siete meses del año. Y si bien Julio, último mes de información oficial, la tasa se redujo “solo” a 5,52%, la información de la industria asegura que la remisión siguió firme en agosto.
Acá vale la pena una aclaración en relación a la difícil situación de una parte de la cuenca Oeste que involucró a los partidos de Carlos Casares y 9 de Julio, y también algo de Guaminí y Bolívar. Esa zona ya estaba complicada con las lluvias del 20 y 21 de agosto pasadas y volvió a sufrir un golpe demoledor luego de las registradas con “Santa Rosa” a fin de mes. “Muchos tambos de esa zona se han visto severamente afectados por las grandes lluvias además del agua que siguió entrando superficial y subterráneamente, aún en los períodos sin lluvias.”, asegura Daniel Villulla, gerente de la Cámara de Productores de Leche del Oeste Bonaerense (CAPROLECOBA). “A pesar de ello está mucho más afectada la logística, que la producción en sí misma. Por eso las industrias no acusaron desplomes en sus recibos. Pero sí han tenido y tienen retrasos en los horarios de llegada de varios camiones y en los recorridos de las zonas afectadas”.
El reconocido directivo bonaerense destacó el esfuerzo que realizan los productores y sus equipos de trabajo para no abandonar todo el trabajo previo en los tambos y sostener la producción. “El área afectada representa casi el veinte por ciento de la producción de la cuenca oeste que a su vez representa el sesenta de la provincia y el quince nacional”, señala. “Existe una crónica y ancestral negligencia de parte de las autoridades por la falta de obras y lo que debería ser una buena noticia como la lluvia termina en inundaciones o anegamientos con agua que viene de afuera en muchos casos”.