La recuperación de los precios en el mercado internacional y en especial en Brasil todavía no se reflejan de lleno en las actuales operaciones de lácteos argentinos. Actualmente todavía conviven operaciones comerciales con el “viejo” precio junto a los “nuevos” que se están registrando a partir de la recuperación. “Todavía se sigue registrando precios que no reflejan los valores a los que estamos cerrando hoy”, asegura Guillermo Pérez Mazás. “Hasta el mes de marzo casi todas las operaciones fueron concretadas en enero con una expectativa de precios a la baja. Recién en marzo, algunas empresas como la nuestra que no nos vendemos en el largo realizamos operaciones un poco mejor. En marzo vamos a tener operaciones de 3.300 y otras de 4.300 pero claro del primer precio tengo 500 toneladas y del otro 50”.
Para el director comercial de CORLASA esta transición continuará por lo menos dos meses más. “Esta dinámica se va a seguir extendiendo hasta mayo inclusive con precios bajos como por ejemplo los que se registraron con la licitación argelina de ONIL que tiene entregas hasta mayo. Eso no quita dependiendo del mix de ventas de cada uno que tengas paralelamente una proporción creciente de operaciones con precios nuevos”, vaticina Pérez Mazás.
En este escenario, el foco está puesto en Brasil que sigue representando el gran motor de las exportaciones argentinas. Entre finales de 2025 y principios de 2026, las compras brasileñas se consolidaron como el destino de más del 50% de los lácteos argentinos. Luego de un récord de crecimiento interanual de la producción del 8,5% en 2025 al alcanzar los 27.510 millones de litros, los malos precios en tranquera local están llevando a una fuerte desaceleración y por ende, a validar precios de la LPE rioplatense entre 3.900 y 4.200 dólares. “Brasil siempre es una caja de Pandora. Ahora absorbe todo y en la medida que no consiguen leche ni mozzarella suben los precios y de pronto de un día para otro se caen. Me cansé de ver esta historia todos los años”, reflexiona Pérez Mazás. “Hoy la mozzarella se vende a buen precio, aunque con un mix de precios que incluye algunos retrasados porque la mozzarella se vende varios meses antes a los clientes de siempre”.
En el siempre dinámico mercado lácteo, la caída más acentuada de la oferta se perfila como el catalizador para la recomposición de los precios al productor. Claro está que la magnitud de esta recuperación puede ser significativa, siempre y cuando los valores del mercado externo mantengan la firmeza observada en las últimas operaciones de exportación.
Extractado de: “Lechería en transición” publicado en la edición de abril de la revista Infortambo N°443