En los próximos días Brasil define sanciones por denuncias de dumping. El argumento central de las entidades locales es que los países vecinos exportan a precios por debajo de sus costos de producción, lo que ha provocado una caída sostenida en la rentabilidad de los tambos del sur de Brasil.
El gobierno brasileño se encuentra en la fase final de una investigación que podría cambiar las reglas del juego para el comercio lácteo regional. En juego está la aplicación de aranceles y medidas compensatorias contra la leche en polvo proveniente de algunas lácteas de Argentina y Uruguay, bajo la acusación de competencia desleal.
Tras un 2024 de idas y vueltas, la presión de las gremiales de productores brasileños surtió efecto. El argumento central de las entidades locales es que los países vecinos exportan a precios por debajo de sus costos de producción, lo que ha provocado una caída sostenida en la rentabilidad de los tambos del sur de Brasil.
Un cerrojo legal
Más allá de la investigación técnica por dumping, Brasil avanza con un plan de blindaje estructural. La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados dio luz verde al proyecto de ley PL 5738/25, una medida que los analistas califican como una “barrera técnica letal”: la prohibición de reconstituir leche en polvo importada para fabricar productos fluidos, yogures o quesos dentro de Brasil.
De convertirse en ley, esta normativa obligaría a las industrias brasileñas a abastecerse exclusivamente de materia prima local para sus líneas de productos frescos, dejando a la leche en polvo argentina y uruguaya sin su principal canal de comercialización.
Para Argentina, el panorama es complejo. Empresas de la talla de Mastellone, Noal y AdecoAgro tienen en Brasil a su cliente más estratégico. Una resolución desfavorable no solo implicaría aranceles más altos, sino un posible desplazamiento del mercado en favor de la producción interna brasileña o de otros proveedores internacionales.
Desde Montevideo y Buenos Aires, las autoridades siguen el minuto a minuto de las negociaciones, advirtiendo que estas medidas podrían tensionar aún más la cohesión del Mercosur, en un momento donde la libre circulación de bienes vuelve a estar bajo la lupa.
Se espera que el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil emita su veredicto técnico en los próximos días, una decisión que marcará el pulso de la economía rural en toda la región.