En una jornada marcada por la cautela, el evento N°402 del Global Dairy Trade (GDT) terminó con un promedio de 4.228 US$/Tn lo que representó una caída del 3,4% en su índice, rompiendo la inercia positiva que el mercado global venía sosteniendo en el arranque del año.
En el caso de la Leche en Polvo Entera (LPE), el principal producto de exportación de Argentina, cerró con un leve retroceso del 0,7%, estabilizándose en los US$ 3.687 US$/lt. Este enfriamiento de los precios internacionales llega en un momento delicado para el país. Con una producción nacional que creció casi un 10% en el primer trimestre, la necesidad de exportar excedentes será alta en el segundo semestre para evitar una sobreoferta en el mercado interno.
Especialistas del sector advierten que este resultado del GDT le podría poner un “techo” al valor SIGLeA de los próximos meses. Si el precio internacional no recupera terreno y el tipo de cambio se sigue retrasando, la capacidad de pago de la industria exportadora se verá limitada, dificultando que el precio al productor logre ganarle a la inflación de costos. En un escenario donde el valor real del litro de leche ya se encuentra en mínimos históricos, esta baja en el mercado global suma una presión extra a la rentabilidad de las cuencas lecheras argentinas.
Los analistas del Rabobank, el principal banco de agronegocios, mantienen una postura de cautela extrema ante los resultados actuales. En su informe trimestral de 2026, sostienen que el mercado global está atravesando un “delicado equilibrio” marcado por una oferta que todavía supera la capacidad de absorción de la demanda y advierte que los recientes movimientos alcistas en el GDT no eran “estructuralmente sostenibles” debido a que la producción en las principales regiones exportadoras –excepto Australia– sigue siendo muy elevada. El resultado de hoy confirmaría esta visión de un mercado «flush» (inundado) de productos.
La buena noticia es que estos analistas anticipan que el crecimiento de la producción mundial comenzará a desacelerarse hacia el segundo semestre de 2026 proyectando apenas un 0,2% para los “Big 7” exportadores, pero mientras tanto, la abundancia de oferta seguirá presionando los precios a la baja y ajustando los márgenes de los productores.
Para el mercado local, RaboResearch prevé que los precios se mantendrán bajo presión en términos reales. La debilidad de la demanda interna y la fortaleza relativa del peso frente al dólar complican que el repunte productivo –estimado en 2% para el país este año–, se traduzca en mejores ingresos reales para el tambero.