La pyme cordobesa concretó un hito histórico al realizar su primer envío de quesos deslactosados de alta gama con destino a Emiratos Árabes Unidos.
En un contexto global altamente competitivo, las pequeñas y medianas empresas argentinas siguen demostrando que la innovación y el valor agregado son las llaves para abrir los mercados más exigentes del mundo.
El histórico despacho, que partió por vía aérea desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, consistió en un cargamento de una tonelada (1.000 kilos) de queso mozzarella y provolone hilado (provoleta) libres de lactosa. Los productos se comercializan bajo su reconocida marca Lombarde, una línea desarrollada con el soporte tecnológico del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), pensada específicamente para abastecer al sector de la alta cocina y al público de nicho en Medio Oriente.
Álvaro Ugartemendía, director de la empresa, destacó la complejidad de este logro debido a la fuerte competencia cultural en la región asiática. El mercado de los Emiratos Árabes Unidos está tradicionalmente dominado por los grandes productores europeos, lo que obligó a la pyme cordobesa a pasar por estrictas auditorías y a demostrar que la calidad de los lácteos argentinos está a la altura de los estándares globales más exigentes.
Este desembarco en Medio Oriente no es un hecho aislado, sino que consolida la agresiva estrategia de internacionalización de la firma. En paralelo a este envío, Capilla del Señor mantiene un flujo constante hacia Sudamérica: despacha cargamentos marítimos de 23 toneladas hacia el norte de Brasil y mantiene rutas terrestres activas hacia Perú y Paraguay.
La logística de la empresa dio un salto de calidad clave este año, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) habilitara a su planta de Villa María como centro dador de frío. Esta certificación les permite consolidar la mercadería y realizar los trámites aduaneros directamente en sus instalaciones, abaratando costos operacionales y acelerando los tiempos de envío hacia cualquier parte del planeta.
Con este primer paso en Dubái, Capilla del Señor no solo expande sus propias fronteras comerciales, sino que sienta un precedente fundamental para el cooperativismo y el consorcio de exportación Sensaciones Queseras, demostrando que, con tecnología, alianzas estratégicas y calidad, el interior productivo de Argentina puede competir en las principales capitales del mundo.