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El precio del maíz en Chicago mantiene tendencia en alza

El precio del maíz en Chicago mantiene tendencia en alza

El mercado estadounidense de granos vivió una de esas semana alcistas que quedará en la memoria por los escasos registros históricos similares. Con ganancias próximas al 12% en Chicago, el maíz llevó la delantera en el movimiento alcista, fundado en la firmeza de la demanda interna, en la activa participación de los fondos de inversión y en un clima que no es el ideal para las siembras.

Con mejoras del 10,50% en Kansas, el trigo siguió de cerca al maíz, por las bajas temperaturas que afectaron las zonas productoras de trigos de invierno, pero, también, por la debilidad del dólar y por las chances que se le abren al trigo forrajero.

En el tercer escalón, pero para nada menos relevante, la soja terminó la semana con ganancias que superaron el 7,4%, también por la firmeza del consumo interno y por las compras de los especuladores.

¿Qué será de las existencias finales estadounidenses de granos gruesos 2020/2021? Esa es una de las preguntas sobre las que el mercado se moverá en las próximas ruedas, además de seguir muy de cerca la evolución del clima y de las siembras. El mercado local se favoreció con las subas externas y vuelve a poner a consideración la chance de capturar precios para diseñar estrategias comerciales

El balance de la semana fue positivo para el maíz argentino, con valores que crecieron de 210 a 215 dólares por tonelada (de 19.448 a 19.978 pesos) para el Gran Rosario y de 215 a 220 pesos por tonelada (de 19.911 a 20.442 pesos) para Bahía Blanca y para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 20.122, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 20.055 pesos. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 248 a 266 dólares por tonelada, según lo publicado por Agricultura. En el Golfo de México la transición semanal del FOB del maíz fue de 263,19 a 290,34 dólares por tonelada.

También resultó alcista el balance semanal del maíz en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones abril y julio ganaron un 2,36 y un 4,70%, luego de pasar de 212 a 217 y de 198 a 207,30 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período de 21 de abril al 14 de mayo, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 1.646.730 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 823.110 toneladas; desde Necochea, 23.571 toneladas, y desde otros puertos, 40.000 toneladas.

Acerca de los cultivos, el miércoles, en su informe mensual, la BCR elevó de 48,50 a 50 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de maíz argentina, al incrementar de 6,10 a 6,36 millones de hectáreas la superficie que será cosechada y pese a reducir de 79,61 a 78,60 quintales por hectárea el rinde promedio nacional. “Tras el desastre productivo del trigo, Córdoba tendrá cosecha récord de maíz –superará los 21 millones de toneladas– y ello será un puntal fundamental para sostener la producción maicera nacional, ya que aportará el 42% del volumen total. Este año en la provincia se sembraron apenas 5000 hectáreas menos que el año pasado y se estima un rinde que será récord con 90,9 quintales por hectárea, superando la máxima marca lograda 15 años atrás, en la campaña 2005/2006, con 90,15 quintales. En este ciclo, que empezó con una siembra marcada por la falta de agua, en Córdoba el 70% de los maíces se sembraron en forma tardía. Y esto fue clave, porque los maíces tardíos van a superar en gran parte de la provincia a los rindes de los lotes sembrados tempranos. En general, se estima que los tardíos pueden superar los 90 quintales”, destacó la entidad, que con su proyección superó los 47 millones de toneladas estimados por el USDA.

Por su parte, el jueves la BCBA indicó que durante la última semana la cosecha de maíz con destino a grano comercial se concentró en el centro y en el sur del área agrícola nacional. “Gran parte de los avances se corresponden con planteos tempranos ubicados en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, San Luis y Córdoba. A la fecha, se logró recolectar el 17% del área apta, luego de relevar un avance intersemanal de 2,8 puntos porcentuales, un progreso que revela demoras frente al 34,5% de igual momento de 2020 y del 28% promedio de las cuatro campañas anteriores. Los rindes se mantienen cercanos a los promedios de las últimas campañas, pero por debajo de las productividades registradas el ciclo previo. Frente a este panorama, mantenemos la proyección nacional de producción en 46 millones de toneladas”, indicó la Bolsa.

El maíz estadounidense fue el producto que registró el mejor saldo semanal alcista. En efecto, las posiciones mayo y julio ganaron un 11,96 y un 10,24%, al pasar de 230,50 a 258,06 y de 225,88 a 249 dólares por tonelada. Para el contrato septiembre la suba fue del 8,74%, tras variar de 208,45 a 226,66 dólares por tonelada. Como en el caso de la soja, la fortaleza del mercado físico, las abundantes compras concretadas por los fondos de inversión y el clima, que demora siembras sobre el Medio Oeste, fueron los principales fundamentos alcistas del segmento.

Desde hace semanas está claro que las exportaciones estadounidenses evolucionaron de una forma acelerada como pocas veces antes, tanto es así que pese al último incremento de la estimación de saldo exportable hecha por el USDA en su último informe mensual hoy están casi agotadas. Pero lo que no estaba claro era qué sucedería con la demanda interna frente al sostenido aumento de los precios. Y fue la respuesta a ese interrogante la que sustentó la fortaleza semanal, dado que la demanda no se retrajo, más bien, presionó sobre los tenedores de la mercadería para asegurarse materia prima antes de que la misma se acabe.

En este punto es importante destacar que Estados Unidos parece estar comenzando a salir del cuadro más severo de la pandemia y con ello se prevé que aumenten tanto el consumo de carnes –reabren con bastante más certezas cadenas hoteleras y restaurantes– como el de combustibles, entonces, crece de manera proporcional la demanda de los consumos y la de las industrias de etanol que, como se indicó en el espacio de la soja, debe ponerse a tono con un tiempo donde las energías alternativas contarán con programas de fomento para su producción y su uso.

Y para sumar fundamentos a la suba de precios y, claro, a las compras de los especuladores, el agregado agrícola del USDA en China estimó durante la semana en 28 millones de toneladas las importaciones de maíz chinas 2020/2021, por encima de los 24 millones previstos por el organismo en su informe de marzo. El lado negativo del trabajo del funcionario fue la proyección sobre las compras 2021/2022, en 15 millones de toneladas, en buena medida por una mejor cosecha china. Pero para pensar en eso ya habrá tiempo, pereció decir el mercado.

Si bien no está muy clara la viabilidad económica de exportar desde Estados Unidos a Brasil, en esta línea de mayor demanda externa se incluye la decisión del gobierno de brasileño de remover temporariamente los aranceles que graban la entrada de maíz externo al Mercosur, por la fuerte suba de los precios internos, en función de los problemas que evidencia la segunda cosecha de maíz por la falta de humedad en las zonas productoras.

Frente al impulso de la demanda interna y externa, el mercado también se pregunta en el caso del maíz, cómo hará el USDA para mantener en su informe de mayo un volumen de stock final en 34,34 millones de toneladas, que ya es el más bajo desde la campaña 2013/2014.

A estas cuestiones que impactaron sobre las posiciones más cercanas de Chicago, que están en el nivel más alto desde junio de 2013, se sumó el clima adverso para las siembras 2021/2022, por la brusca caída de las temperaturas en las zonas agrícolas, con nevadas incluida, y por lluvias que estuvieron debajo de los promedios normales para la época. Más allá de que los últimos reportes prevén una regularización de las precipitaciones en los próximos días, hay climatólogos augurando un mayo seco. De cumplirse ese augurio, el mercado no descarta que haya tierras que pasen a la soja, que cuenta con una ventana de siembra más amplia que la del maíz. Este será uno de los puntos que más seguirán los operadores en la nueva semana.

En este sentido, en su informe del lunes, el USDA relevó en avance de la siembra de maíz sobre el 8% del área prevista, por encima del 4% de la semana pasada; del 6% del año pasado, y del 8% promedio de las últimas cuatro campañas. El dato oficial quedó abajo del 10% previsto por los operadores. En Iowa se sembró el 4% de la superficie prevista, contra el 1% de la semana anterior; el 2% de 2020 y el 5% promedio. Emergió el 2% de las plantas, contra el 1% de igual fecha del año pasado y el 1% promedio de las cuatro campañas precedentes.

Acerca de las exportaciones semanales estadounidenses, fueron relevadas el jueves por el USDA en 387.500 toneladas 2020/2021, levemente por encima de las 332.700 toneladas del trabajo anterior y del mínimo previsto por los privados, en un rango que fue de 300.000 a 800.000 toneladas.

Atado a lo dicho sobre la quita de aranceles al maíz externo al Mercosur, en Brasil los privados comenzaron a ajustar sus previsiones sobre el volumen de la cosecha del cereal, por las complicaciones que atraviesan los cultivos. Luego de un relevamiento entre privados hecho por la agencia Reuters, el promedio para la producción total de maíz brasileño fue ubicado en 107,30 millones de toneladas, abajo de los 108,20 millones previstos el mes pasado; de los 109 millones previstos por el USDA y de los 108,97 millones calculados por la CONAB. En el lado más de las proyecciones se ubicó IHS Markit (ex Informa), que redujo su proyección para la segunda cosecha brasileña de 85 a 79,5 millones de toneladas y de 108,60 a 104 millones el volumen total.

 

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