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En Brasil, se disparó el alertan por cambios para consumidores de lácteos

En Brasil, se disparó el alertan por cambios para consumidores de lácteos

Las góndolas en Brasil se llenaron en los últimos meses de productos que son identificados como lácteos, por imágenes de vacas, pasto o leche, sin embargo no son lácteos sino que se presenta como alimentos «alternativos» a los lácteos. El empaque es similar y se los ubica en lugares próximos a los lácteos. Esto puso en alerta al sector lechero en el mercado brasileño.

Esto se pone en evidencia a través de publicaciones como la que publicó MilkPoint, y que también refirió en sus informes el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA). En Brasil, especialistas admiten los problemas que pueden generar en los consumidores la opción de nutrirse con alimentos más baratos y baja densidad de nutrientes, con productos que se presentan como leche o lácteos, sin serlo.

En las últimas semanas, los consumidores brasileños tomaron nota de los cambios que fueron sucediéndose en las estanterías de los super. Allí , muchas marcas de leche condensada de color azul, por ejemplo, fueron reemplazadas por productos con menor contenido de lácteos que buscaba reemplazarlos con un packaging de color marrón.

En la parte inferior de la etiqueta, puede comprender mejor la diferencia entre las opciones. Mientras que la caja azul trae leche condensada convencional (entera o descremada), la marrón es una “leche condensada mezcla de leche, suero y almidón”.

Y este no ha sido el único lácteo en presentar una nueva fórmula en los últimos meses: según expertos e informes de los propios consumidores, se ha incrementado la oferta de opciones que sustituyen parte de la leche por otros ingredientes, como el suero de leche, almidón, azúcar, grasa vegetal y aditivos químicos como conservantes y saborizantes.

Algunas marcas, por ejemplo, han convertido la crema agria en una «mezcla de crema agria». El queso rallado se convirtió en «mezcla de alimentos con queso rallado». El dulce de leche, a su vez, fue reemplazado por «suero sabor dulce de leche». En algunos mercados, incluso la leche tradicional compite en los estantes con las nuevas bebidas lácteas.

“Desde el punto de vista nutricional, esto puede ser perjudicial”, advierte Rafael Claro, profesor de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). “La estrategia es cambiar un alimento in natura por ingredientes más baratos y con baja densidad de nutrientes. O sea: la persona compra un producto que parece leche, pero no lo es”, resume.

Que quede claro: la venta de estas opciones está regulada por los órganos competentes, como el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (Mapa) o la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), y, en principio, no viola ninguna ley.

El gran problema, según los expertos, es que varios de estos lácteos «alternativos» tienen un empaque muy similar al original, traen en la etiqueta elementos que hacen referencia a la leche -como vacas, pastos, cubas y líquidos blancos- y se colocan en los mismos estantes que los productos tradicionales.

Para colmo, las nuevas opciones no siempre son mucho más baratas, o la diferencia con los artículos convencionales es de solo unos centavos.

A su vez, OCLA argumentó que una situación muy similar a la aquí descripta, ocurre en Argentina con la proliferación de estos productos sustitutos.

Buenos Aires, 22 de agosto de 2022

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