En julio ’22, el índice de precios de los productos lácteos de la FAO (de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) registró un promedio de 146,4 puntos, marca que presenta una caída del 2,5% intermensual y un incremento del 25,4% respecto a julio de 2021.
«Las cotizaciones internacionales de la leche en polvo descremada registraron el descenso más pronunciado, seguidas de las de la manteca y la leche en polvo entera, lo que obedece principalmente a la escasa actividad en los mercados europeos con motivo de las vacaciones de verano. Además, la mayoría de los compradores tenían bien cubiertas sus necesidades inmediatas, lo cual, sumado a la débil demanda de China y a los elevados precios de los productos lácteos, hizo que descendiera la demanda de suministros al contado, lo que deprimió las cotizaciones internacionales», según indicó un informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina.
También se indicó que los precios mundiales del queso se mantuvieron estables, al verse compensada la menor demanda mundial de importaciones con el gran volumen de ventas internas en los destinos turísticos europeos. Pese a la debilidad general de la actividad comercial, la escasez de la oferta mundial mantuvo los precios mundiales de los productos lácteos en niveles elevados.
La evolución mensual del índice de lo que va del año 2022 comparado con los tres años anteriores, donde hay una diferencia promedio del 22%.
Por su parte el gráfico siguiente muestra el promedio de los primeros siete meses de cada año del índice de precios de los lácteos de FAO de los últimos 23 años (2000-2022):
2022, desde enero a julio, es el índice más alto de los últimos 8 años y él mayor de los últimos 23 luego de 2008 y 2014.
Buenos Aires, 5 de agosto de 2022