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Gardello: sinónimo de contratista forrajero y proveedor de servicios para el agro

“Lo importante son los hechos concretos. Todo se logra con trabajo y esfuerzo”, asevera con orgullo desde Tandil

Gardello: sinónimo de contratista forrajero y proveedor de servicios para el agro

Daniel Gardello, es empresario agropecuario, como contratista forrajero comenzó en 1999 en Tandil y nunca paró de crecer en el negocio agropecuario. Como asesor y abastecedor de servicios para el agro, actualmente es un sólido proveedor en proyectos de armado de corrales de feedlots e infraestructura para el tratamiento de efluentes en tambos o porcinos.

Hoy Daniel, con más de treinta personas a cargo, se apoya en el trabajo y dinámica que le aportan sus hijos Brian (26 años) y Kevin (24). “Desde muy chicos, con cuatro o cinco años, los llevaba al campoaseveró. Hoy son apasionados de la herramienta. Lo llevan en la sangre. Los formó ver al padre trabajar en el campo y además vivieron toda la evolución de la empresa, que han acompañado. Saben que con el trabajo y esfuerzo se logran cosas buenas. Saben también que lo importante son los hechos concretos”.

Con afecto, recuerda los comienzos en el forraje hace más de dos décadas con el alquiler de una enigmática y vetusta picadora rusa que estaba arrumbada en un corralón sobre la ruta 226. Apostó por ella, y no se equivocó tras hacerle reformas y ponerle mucho empeño para que funcionara. En ese momento, tal como lo es ahora, “esfuerzo” es la palabra más empleada por Gardello, algo que para él, el campo requiere y merece.

“A finales de los ’90, no había recursos ni posibilidades para comprar repuestos. No se podía reparar nada en el exterior. Todo se hacía en casa. Siempre me apasionó la mecánica, y así todo lo resolvíamos nosotros. Así arrancamos. Hoy en la empresa trabajan mis dos hijos. Son mis pilares mi mano derecha”, refiere Gardello respecto del pasado, presente y futuro de su empresa hoy dedicada a un amplio espectro de negocios para el campo en provincias como Buenos Aires, San Luis, Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero y Salta.

La firma cuenta con la mejor y más moderna tecnología para lograr el picado de más de 5.000 hectáreas anuales de granos gruesos y abastecer así con garantía de calidad a productores ganaderos y también de Lechería, que componen el 30% del negocio actual de picado para autoconsumo. El 90% de su maquinaria, tanto agrícola como de trabajo es importado.

Atento al interés que saben expresar sus clientes en tambos, Gardello reconoce que “la necesidad de medir la rentabilidad cobra fuerza en el caso de la lechería, con el análisis de los costos y la información”. Allí su asesoramiento al productor no solo apunta al picado sino también al tratamiento de efluentes, algo que hoy es vital en los establecimientos pecuarios.

“Todo establecimiento intensivo, sea cual sea la cantidad de animales con las que cuente, por ejemplo un tambo, tiene un alto impacto en el ambiente el tratamiento de efluentes. Para ello, no hay una cantidad mínima de animales requeridos para promover una inversión de este tipo, algo que es independiente del rodeo que tenga el establecimiento lechero”, explicó.

Picado de forraje

La empresa de los Gardello presta servicios de picado de forraje desde hace más de veinte años. La inversión en la más moderna, y hasta costosa tecnología para ganar en eficiencia en las labores de campo vino de la mano de la demanda del productor. El pedido de los clientes, y la situación que fue ofreciendo el mercado agropecuario, redundaron con el paso de los años en la prestación de todo tipo de servicios. Todo sostenido en un sólido esquema de trabajo.

“Hace nueve años, comenzamos a incorporar maquinaria para realizar movimiento del suelo. De esa época, mejoramos equipos e incorporamos más herramientas. Hoy podemos decir que un 50% de nuestro servicio es picado de forraje, y la otra mitad movimiento de suelos. Proveemos todo en la construcción de un sistema de efluentes, apoyados en un Departamento de Ingeniería que provee asesoramiento para la construcción de feedlot, tanques australianos, y demás proyectos para el campo, incluso granjas porcinas: hacemos el desarrollo, no se improvisa, todo dependiendo de la necesidad del cliente”, explicó Gardello.

Ganadería y lechería

“La lechería es muy exigente. Allí la calidad del forraje es el principal interés del productor. Algo que sucede con nuestros clientes en ganadería y tambos. Son muy exigentes en la calidad del forraje. Sin embargo, el requerimiento del forraje para leche es distinto, ya que el porcentaje de materia seca, es un punto clave, esta es la gran diferencia que vemos para el desarrollo de los más modernos esquemas productivos y en el armado de silos”, reconoció Gardello.

Agregó que en a la hora del picado, “sabemos que es fundamental saber que no se puede llegar tarde a la maduración del cultivo. Además, la totalidad de los clientes piden evitar la rotura del grano y saber regular el tamaño de fibra requerido. Todo se debe conseguir de manera óptima. Para establecer la fecha del picado, el cliente lo dispone y nos ajustamos a esa fecha”.

Desarrollo de engorde a corral

Hoy la prestación de servicios de la firma llega al norte argentino, especialmente a establecimientos de Salta y Santiago del Ester. Movido esto por el buen desarrollo que presenta la ganadería a partir del aporte de las razas índicas. “Allí picamos muy buenos maíces y se obtienen rindes muy similares a lo que puede obtenerse en Buenos Aires. Así en Salta se obtienen rendimientos de hasta 35 a 40 toneladas. Por ello los recursos forrajeros en esta región han crecido mucho y con una excelente opción comercial”, manifestó Gardello, cuya firma cuenta con un establecimiento propio de engorde a corral y también proveyó toda la tecnología para la construcción de un feedlot para 4.000 cabezas. Actividad que también sumó la construcción de criaderos de cerdos, vacas de carne y de tambo.

“Hay mucho interés de la producción, y muchas consultas en los tres sistemas”, reconoció Daniel. Explicó que allí los productores buscan mejorar los sistemas que tienen, el objetivo principal que persiguen es “cuidar el agua y también el medio ambiente. En el tambo, por ejemplo, se utiliza mucha agua y el objetivo que se persigue es reutilizar el recurso agua. Esto es muy importante. Persiste la búsqueda de ser más eficiente y cuidar el recurso a través de aplicar un nuevo sistema de tratamiento de efluentes. Cualquier sistema se puede dimensionar. Cuando se tiene conciencia del medio ambiente, no hay una cantidad mínima de animales para promover un nuevo sistema para tratar los efluentes”, dijo.

“Si tenemos una consulta de un cliente –expresó-, planificamos. La tarea queda a cargo de un departamento externo de Ingeniería. El cliente provee información como cantidad de vacas, ordeñe, consumo de agua, y tipo de suelo tras cumplir con la visita al establecimiento. Y si el cliente está de acuerdo, se hace el proyecto avalado con la firma de un profesional”.

Tratamiento de efluentes: otro punto fuertes de la empresa

Buenos Aires, 10 de enero de 2022

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