La subasta GDT pulse consolidó su tendencia positiva en especial las grasas.
La subasta GDT Pulse que se realiza en semanas alternas a los eventos comerciales de GDT –segundos y cuartos martes–, aunque son eventos de menor volumen tienen la intención de proporcionar precios de manera provisional y confirmar tendencias. El martes pasado, el mercado de Oceanía cerró una nueva jornada de firmeza tras la última subasta GDT Pulse. En un escenario de demanda activa, los precios de los principales commodities consolidaron su tendencia recuperatoria, con una atención especial sobre las grasas lácteas.
Tras algunas semanas de volatilidad, la manteca fue la protagonista de un rebote significativo en este evento Pulse. El precio se catapultó un 3,6%, alcanzando los 6.825 US$/ tonelada. Este salto no solo recupera el terreno perdido en las licitaciones previas de febrero, sino que reafirma la escasez de grasas de alta calidad en los mercados spot, donde los compradores salieron a cubrir posiciones de manera agresiva. Además de la manteca, la Grasa Láctea Anhidra (AMF) acompañó la tendencia con un sólido incremento del 4,9% respecto al último pulso. Por su parte, el producto estrella de la exportación, la Leche en Polvo Entera (LPE), registró su segunda suba consecutiva en el sistema Pulse, alcanzando un promedio de 3.706 US$/Tn. “La manteca europea está un precio bastante aceptable. Después hay mucho de la manteca de Nueva Zelanda influyendo que está muy por arriba alrededor alrededor de 5.600 euros cuando Europa está en 4.200 o 4.300 euros salida de fábrica”, afirma José Passerieu, quien se desempeña como trader de productos lácteos en los Países Bajos. “Argentina siempre está mil dólares por abajo. Lo que sí están muy ‘picantes’ son los polvos que estuvieron subiendo bastante. Estados Unidos se puso muy caro y Europa muy competitiva. Argentina es un mercado aparte con Brasil y Argelia como mercados excluyentes para el Mercosur con precios mucho más altos que los europeos”.
Pese a que la producción en regiones clave muestra ligeros crecimientos, la fortaleza de la demanda —especialmente desde Medio Oriente y el Sudeste Asiático— ha evitado una sobreoferta, permitiendo que los precios se afirmen. Este dinamismo en los precios internacionales ha validado la decisión de Fonterra de elevar sus proyecciones para la presente temporada, situando el precio estimado al productor en un punto medio histórico de 9,50 NZD dólares/kg MS.