A medida que la producción mundial aumenta en las principales regiones, los precios de los lácteos se ven sometidos a presión. Los volúmenes de comercio mundial han seguido creciendo a pesar de la incertidumbre económica y geopolítica, pero están surgiendo indicios de resistencia a los precios.
UNIÓN EUROPEA: Las restricciones previas en el suministro de leche están disminuyendo. Sin embargo, un verano caluroso y seco en suelos ya resecos amenaza la disponibilidad de alimento más adelante en el año y aumenta el riesgo de enfermedades. Si bien la demanda de queso en el bloque se mantiene estable, la demanda de grasa butírica se ha debilitado y los exportadores están perdiendo cuota de mercado.
NUEVA ZELANDA: Las condiciones de producción se mantienen positivas de cara a la nueva temporada, y se espera que la producción supere ligeramente los sólidos resultados del año pasado. Las condiciones climáticas siguen siendo un factor clave para el rendimiento a corto plazo.
EE.UU.: La sólida producción de leche coincide con una demanda interna de queso moderada, mientras que el crecimiento de las exportaciones sigue siendo insuficiente para reducir significativamente los inventarios. Si bien los recientes acuerdos comerciales parecen menos perjudiciales de lo que se temía inicialmente, persiste la incertidumbre sobre los detalles y su posible impacto en el comercio de productos lácteos.