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Los granos gruesos asumieron bajas en la última semana

Los granos gruesos asumieron bajas en la última semana

Por el mal estado de los cultivos de invierno estadounidenses y por la ola de calor en la India, el trigo se quedó con lo mejor de la semana de negocios en Estados Unidos, con subas que superaron el 5%, según indicó el último informe de la consultora Granar.

Para la soja y el maíz el balance dejó bajas, con ventas de los fondos de inversión y con una nula actividad de la demanda china como principales fundamentos. En el mercado argentino también fue el trigo el que se quedó con las mejores noticias, sobre todo el grano de la próxima cosecha.

Mientras la cosecha argentina se ralentiza para priorizar la trilla de la soja, la semana de negocios de un saldo negativo para los precios del maíz. La transición de las propuestas de los exportadores fue de 280 a 260 dólares por tonelada (de 32.231 a 30.189 pesos) para el Gran Rosario y de 295 a 280 dólares por tonelada (de 33.957 a 32.511 pesos) para Bahía Blanca y para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 30.107, mientras que para el inicio de la semana comercial fue fijado en $ 29.552. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 325 a 308 dólares por tonelada.

En línea con las bajas externas, el saldo semanal también fue negativo para el maíz en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones julio y septiembre perdieron un 3,05 y un 3,71%, al pasar de 262,50 a 254,50 y de 266,90 a 257 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período del 4 de mayo al 9 de junio, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 1.488.800 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 209.300 toneladas; desde Necochea, 76.682 toneladas, y desde otros puertos, 81.900 toneladas.

La cosecha de maíz en la Argentina progresó durante la semana apenas 0,4 puntos porcentuales, elevando el avance total sobre el 25% del área apta, según informó el jueves la BCBACon un rinde medio nacional de 66,9 quintales por hectárea, el volumen parcial acumulado supera los 12 millones de toneladas. «La cosecha registra lentos progresos, dado que muchos productores priorizan la recolección de soja y, por otra parte, una gran cantidad de lotes del cereal de verano se encuentran en madurez fisiológica, pero aún con elevada humedad en los granos. Bajo este escenario, mantenemos la proyección de producción en 49 millones de toneladas», dijo la entidad.

Fue negativo el balance de la semana para los precios del maíz en Chicago, donde los contratos julio y septiembre perdieron un 3,53 y un 3,39%, al pasar de 320,26 a 308,94 y de 302,35 a 292,11 dólares por tonelada. Pocas noticias sobre la demanda china les restaron sostén a las cotizaciones del cereal, al igual que las ventas de los fondos de inversión y el retiro de ganancias, en una semana en la que la Reserva Federal de los Estados Unidos elevó en medio punto la tasa de interés y mientras el índice dólar se mantuvo en niveles muy elevados, adversos para la competitividad de las exportaciones estadounidenses.

Sobre fondos, tasas y índice dólar hay que tener en cuenta que hasta el momento los especuladores usaron las materias primas, entre ellas los granos, como un refugio frente a un brote inflacionario que se agrava en EE.UU. por el encarecimiento de la energía a partir de la invasión rusa a Ucrania y de las posteriores sanciones sobre el Kremlin y sobre sus fuentes de financiamiento, como el petróleo y el gas. Ahora, si para intentar contener la inflación la Reserva Federal inicia un ciclo de suba de tasas los inversores tendrán más opciones para poner a resguardo su dinero e incluso para procurar ganancias. Esto podría generar una salida de fondos desde el sector de las materias primas, con el consecuente efecto negativo sobre esos mercados. En definitiva, los administradores de los grandes fondos irán detrás de aquellas herramientas que las posibiliten mejores ganancias. Por eso, más allá del hecho de la suba de tasas en sí, lo relevante es el nivel de incremento de las mismas.

Por otro lado, pese a las bajas, el mercado de maíz mantuvo fundamentos como para preservar la firmeza de sus precios. Entre ellos, el atraso en la siembra estadounidense que, de no revertirse pronto, podría generar la transferencia de tierras –en marzo se proyectó una superficie 2022/2023 de 36,22 millones de hectáreas– hacia la soja e incluso afectar las expectativas sobre el potencia de rinde de los cultivos más tardíos. Al respecto, el lunes el USDA relevó el progreso de la siembra sobre el 14% del área prevista, frente al 7% de la semana anterior, al 42% de igual momento de 2021 y al 33% promedio de las cuatro campañas anteriores. El dato oficial quedó abajo del 16% previsto por los operadores.

Desde Ucrania se estimó durante la semana que hasta el momento se sembraron con maíz 1,27 millones de hectáreas y que el área cubierta total podría alcanzar los 3,90 millones de hectáreas, un 28,7% menos que los 5,47 millones de hectáreas implantados en la campaña 2021/2022, esto último según las estimaciones del USDA. La continuidad de la guerra y la ocupación de zonas clave por parte de las fuerzas rusas prolongan la incertidumbre sobre la cosecha y sobre las exportaciones de Ucrania, que hasta la invasión rusa era el cuarto proveedor mundial de maíz.

El viernes la FAO denunció que en Ucrania hay casi 25 millones de toneladas de granos que no pueden salir del país por los problemas de infraestructura y de logística generados tras la invasión rusa. Buena parte de ese volumen está integrado por maíz y por trigo. “Es una situación casi grotesca la que vemos en este momento en Ucrania, con casi 25 millones de toneladas de granos que se podrían exportar, pero que no pueden salir del país simplemente por falta de infraestructura o el bloqueo de puertos”, dijo Josef Schmidhuber, diputado director de la división de Comercio y Mercado de la FAO, en una conferencia de prensa en Ginebra vía Zoom. Es dable pensar que ese grano en algún momento verá la luz, por lo que esto puede ser un fundamento con potencial bajista para el mercado, que si bien hoy, a la luz de los combates, no es muy tenido en cuenta, se mantendrá latente.

En su trabajo semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos el USDA relevó el jueves ventas de maíz 2021/2022 por 782.500 toneladas, por debajo de las 866.800 toneladas del informe anterior, pero dentro del rango previsto por el mercado, que fue de 500.000 a 1.200.000 toneladas. Los negocios 2022/2023 sumaron 737.900 toneladas, también debajo de las 843.400 toneladas de la semana pasada y cerca del mínimo previsto por los privados, en un rango que fue de 700.000 a 1.200.000 toneladas. China fue el principal destino de las operaciones con el grano de ambas campañas.

En otro orden, en su reporte semanal la Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos elevó el miércoles de 963.000 a 969.000 barriles la producción de etanol, un volumen que quedó debajo de los 979.000 barriles de igual momento de 2021. Las existencias del biocombustible, en tanto, fueron ajustadas por quinta semana consecutiva, esta vez, de 23.965.000 a 23.887.000 barriles, un dato que sigue muy por encima de los 19.393.000 barriles del año pasado para el mismo momento del año.

Desde Canadá StatsCan relevó las existencias de maíz al 31 de marzo en 9,28 millones de toneladas, arriba de los 8,15 millones de igual momento de 2021. En tanto que el stock de cebada fue reportado en 1,70 millones de toneladas, debajo de los 3,01 millones en reserva un año atrás, pero arriba de los 1,52 millones calculados por los privados.

Más allá de algunas lluvias sobre el centro-oeste, la región de Brasil que ahora más humedad necesita, el déficit hídrico que vino padeciendo la zona ya estaría afectando las expectativas sobre la segunda cosecha de maíz en ese país. Al respecto, en su nueva estimación StoneX redujo el volumen de la segunda cosecha brasileña de 91,90 a 88,14 millones de toneladas, en tanto que el número de la producción total lo ajustó de 118,60 a 116,50 millones. Vale tener en cuenta que incluso con las actuales restricciones de humedad la perspectiva continúan siendo de una cosecha total muy importante, que de no mediar contratiempos muy importantes, será récord, al superar los 102,52 millones de toneladas del ciclo 2019/2020.

Buenos Aires, 9 de mayo de 2022

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