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Por inflación, devaluación y una economía restrictiva, La Serenísima y Arcor con balances en rojo

Por inflación, devaluación y una economía restrictiva, La Serenísima y Arcor con balances en rojo

El último año no fue fácil para las empresas argentinas, signadas por la devaluación del peso, inflación y crisis económica. Solo tuvieron cierto alivio las empresas dedicadas a la exportación.

Esto llevó a que grandes empresas como La Serenísima y Arcor, exhibieran importantes pérdidas en sus balances en el último ejercicio empresarial.

Arcor informó en su último balance una pérdida de $ 2.160 millones en los primeros nueve meses del año. Contabiliza una deuda de US$ 500 millones que vence en 2023. La compañía, dirigida por Luis Pagani, informó que una caída del 5% en sus ventas y el aumento del precio del dólar dañaron los resultados.

Sin duda hay un contraste bien marcado ya que sus filiales en el exterior tuvieron un crecimiento de 12,6%. Y entre enero y setiembre sus exportaciones crecieron 20%. La facturación anual de Arcor ronda US$ 2.700 millones. Y en sus 70 años de historia sólo tuvo tres balances con números en rojo.

Mastellone (con su marca líder La Serenísima, con 90 años de vida) en la que Arcor es accionista con el 47,48%, declaró un quebranto de $ 2.449,8 millones.

Más allá de esto, según pudo conocer Infortambo, La Serenísima informó a sus accionistas que «el último trimestre del año ejecutaremos importantes exportaciones de leche en polvo, pero también de manteca, quesos duros, sueros, etc. Estos embarques proveerán un importante flujo de divisas y permitirá el cumplimiento de los compromisos financieros de la compañía».

En la Reseña Informativa Consolidada -presentada por Martellone Hermanos a sus accionistas y a las autoridades bursátiles y nacionales- se reconoce que «los resultados de la compañía durante el periodo de nueve meses finalizado el 30 de septiembre de 2019 han sido afectados, tal como hemos comentando en reseñas anteriores, por la caída del consumo y la disponibilidad y costo de la materia prima láctea».

«En el caso del consumo, se ha registrado una caída de dos dígitos especialmente acentuada en el tercer trimestre del año. Esta situación tuvo un impacto directo en los volúmenes vendidos por la compañía. No obstante, es importante destacar que dicha baja ha estado por debajo de la tendencia general, lo que pone en manifiesto la fortaleza de nuestros productos y marcas, en combinación con una acertada estrategia de comercialización», refirió.

En el caso de la compra de leche, Mastellone indicó que «luego de una primera mitad del año donde se registraron importantes bajas en la producción, debido especialmente a cuestiones climáticas y otros efectos diversos; la producción lentamente comenzó a recuperarse en los últimos meses de este período. Ahora bien, todo el proceso de caída y posterior recuperación, tuvo su consecuente impacto en el precio pagado al productor, creciendo un 100% en promedio con respecto al mismo período del año pasado».

«Dada esta situación -se reconoció desde la empresa láctea-, ejecutamos las acciones correctivas necesarias, desde el punto de vista comercial, buscando mitigar, al menos parcialmente, el efecto de estos aumentos sobre el costo de nuestros productos. Como balance de lo detallado precedentemente, y sumando nuestras expectativas para el resto del año, pudimos reenfocar nuestra atención en la actividad exportadora».

Buenos Aires, 12 de noviembre de 2019

 

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