Cuando parecía que no había piso para los precios en el mercado global, el evento del Global Dairy Trade (GDT), marcó un inicio de año positivo con un incremento del 6,3% en el índice general de precios.
Este resultado rompió una racha negativa de nueve caídas consecutivas que se registraron durante la segunda mitad de 2025. El principal producto de exportación para la Argentina subió 7,2% al promediar 3.407 US$ por tonelada de LPE. Los analistas subrayan este aumento como una señal “alcista clara”, ya que este producto suele dictar el sentimiento general del mercado.
El repunte se atribuye a una oferta más ajustada tras el pico estacional en Nueva Zelanda y a una demanda renovada proveniente de Oriente Medio y el Sudeste Asiático.
Para Cristina Alvarado, jefa de información láctea del New Zealand Exchange (NZX), la bolsa de valores nacional de Nueva Zelanda, los volúmenes ofrecidos fueron menores debido a que la producción kiwi ya pasó su pico estacional. Esta sensibilidad de los precios a la menor oferta impulsó el rebote. Adicionalmente la demanda desde Oriente Medio fue un motor clave, duplicando su participación en el volumen de compras respecto a eventos anteriores. China también mantuvo una presencia sólida, representando aproximadamente el 44% de las ventas totales.
A pesar del optimismo, algunos analistas advierten que esta subida podría ser una corrección técnica a corto plazo. Para que el repunte sea sostenible, la demanda debe mantenerse firme frente a los altos niveles de producción de leche registrados a nivel mundial durante 2025.